El domingo pasado me salí con la intención de ir al Franz Mayer a ver la exposición de fotografía. Estaba hasta su máaaxima capacidad, así que decidí meterme a las iglesias aledañas a ver qué misterios insondables develaba y he aquí mis descubrimientos:
1. Este pobre San Juditas, una de dos, o anda de capa caída por la muerte del Canaca (con eso de que ya le quiere quitar la chamba) o anda arrastrando la cobija por alguna poco santa que o colgó los hábitos o nomás se los subió.
2. Hay que ver el miedo que pueden causar los santos tétricos como el siguiente. Ha de ser el Santo Patrono de los encarcelados o una especie de Cristo tras las rejas. Por si las moscas, mejor me quité de ahí cuanto antes no sea que también me jueran a entambar.
Hagan sus apuestas. ¡Otro mundo nos vigila!


